El Gobierno nacional declaró emergencia hídrica en las provincias de Mendoza, San Juan y La Rioja ante una sequía que no tiene precedentes en 30 años. Los ríos Mendoza y San Juan registran caudales mínimos históricos, comprometiendo el riego de miles de hectáreas de vid, olivo y frutales. El Estado nacional anticipó el envío de fondos de asistencia a las tres provincias afectadas y activó el protocolo de ahorro de agua en municipios.