Una asamblea de vecinos de Caballito obtuvo una medida cautelar que frenó la demolición de una casona construida en 1910 en la calle Rojas al 200. El inmueble, que conserva su fachada original con azulejos y hierro forjado, iba a ser reemplazado por un edificio de diez pisos. Los vecinos presentaron documentación histórica ante la Legislatura porteña y pidieron que la propiedad sea catalogada como bien patrimonial. La causa abrió el debate sobre los límites de la especulación inmobiliaria en barrios residenciales.