La legisladora porteña Bárbara Rossen presentó en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires un proyecto de resolución para que el Poder Ejecutivo informe sobre la circulación y detención de ómnibus de media y larga distancia en el Área de Protección Histórica (APH) 53 de Floresta y zonas aledañas, en la Comuna 10.
La iniciativa solicita que el Gobierno porteño detalle si tuvo conocimiento de esta situación, si recibió denuncias de vecinos y si se labraron infracciones por posibles incumplimientos al Código de Tránsito de la Ciudad. Además, pide precisiones sobre los operativos de control realizados en los últimos 180 días, sus resultados y las medidas de fiscalización implementadas.
Según los fundamentos del proyecto, los reclamos vecinales se centran en la presencia frecuente de micros vinculados a los denominados “tours de compras”, que trasladan pasajeros hacia el polo comercial de la avenida Avellaneda, uno de los principales centros mayoristas de indumentaria y calzado del país.
El texto señala que estos vehículos ingresan y permanecen dentro del polígono del APH 53, delimitado por diversas avenidas y calles del barrio de Floresta, lo que genera inconvenientes en la circulación vehicular, además de impactos ambientales y sonoros por la permanencia de los motores encendidos durante largos períodos.
En ese sentido, el proyecto recuerda que el artículo 7.1.4 del Código de Tránsito y Transporte porteño prohíbe el estacionamiento de vehículos pesados, como ómnibus y microómnibus, en la vía pública durante las 24 horas.
A pesar de esta normativa, la legisladora sostiene que la presencia de estos micros continúa siendo habitual en el área protegida y en el entorno del polo textil, lo que afecta la calidad de vida de los vecinos.
El proyecto también menciona una reunión realizada el 27 de marzo en el marco del Área de Desarrollo Prioritario de la avenida Avellaneda, donde residentes expusieron la problemática ante autoridades porteñas. Según el texto, luego de ese encuentro se realizaron algunos controles, aunque sin medidas estructurales para resolver la situación.
Asimismo, se recuerda que la Ciudad habilitó la Terminal Dellepiane como punto de ascenso y descenso para este tipo de servicios, con el objetivo de ordenar la llegada de visitantes y derivar el traslado interno a vehículos de menor porte. Sin embargo, el proyecto advierte que esta medida no logró evitar el ingreso de micros al área protegida.
Finalmente, la iniciativa plantea la necesidad de que el Ejecutivo porteño brinde información oficial sobre los controles realizados y las acciones previstas para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente en la zona.